El pasado mes de mayo la etapa europea del “WorldWired Tour 2019” de Metallica llegaba a nuestro país con actuaciones en Madrid (Ifema) y Barcelona (Estadi Olímpic Lluís Companys). Los shows de esta gira se celebran en grandes recintos, con capacidad para alrededor de 60.000 personas, lo que requiere de un extraordinario despliegue de sistemas de audio.

El impresionante montaje cuenta con un total de 330 recintos acústicos Meyer Sound, capaces de proporcionar un alto nivel de presión sonora y una cobertura uniforme en todas las zonas de audiencia.

Todos los sistemas distribuidos están controlados por 17 procesadores Galileo Galaxy 816 conectados a través de una red redundante con 7 switches AVB Extreme. Esta red maneja alrededor de 376 mil millones de paquetes de audio a lo largo del show de dos horas de duración, manteniendo la sincronía en tiempo y fase.

El equipo emplea el LMBC (Low-Mid Beam Control) de Meyer Sound, un componente del conjunto de herramientas de precisión (“Precision Toolset”) de la marca que está implementado en el programa de predicción acústica MAPP XT y el software Compass para Galileo Galaxy.

 

El LMBC es utilizado para optimizar el control de las frecuencias en el rango de medios-graves en los arreglos principales y de delay. Esto se traduce en una mayor uniformidad de frecuencia en toda la extensión del espacio ocupado por la audiencia.

 

Cuatro arreglos principales con LEO-M

En cuanto a los sistemas de PA, se distribuyen en cuatro arreglos principales volados a gran altura: dos internos (L / R) y dos externos (L / R) con recintos LEO-M. Los arreglos internos se componen de 18 recintos LEO-M cada uno y se dirigen hacia abajo para cubrir desde la primera fila hasta un rango de 90 metros.

 

Los dos arreglos externos se orientan hacia el exterior para cubrir las áreas de audiencia laterales. Su cobertura vertical es muy variable dependiendo del recinto donde se celebra el concierto, ya que a menudo se hace necesario cubrir largos tramos de grada en algunos estadios, así que cada uno de estos arreglos varía entre 18 y 20 altavoces LEO-M a lo largo de la gira.

 

Sistemas de subgraves con 1100-LFC y VLFC

Respecto a sistemas de bajas frecuencias, se vuelan (ocultos tras las pantallas de vídeo) 12 subgraves Meyer Sound 1100-LFC detrás de cada uno de los arreglos principales internos. Estos subgraves volados ayudan a proporcionar una cobertura uniforme en el área central de la audiencia y complementan a los sistemas de subgraves apilados en el suelo, los cuales son 27 elementos 1100-LFC a cada lado del escenario, colocados en configuración cardioide “end-fire” que evita el exceso de bajas frecuencias en el escenario al mismo tiempo que concentra el patrón de cobertura en la zona de público.

Por si toda esta potencia y “punch” de bajas frecuencias no fuera suficiente, bajo el escenario se sitúan 27 recintos Meyer Sound VLFC a cada lado. Su misión es apoyar la reproducción de explosiones y otros efectos especiales y se colocan también con una configuración “end-fire”, con un espaciado de 3m entre recintos debido a las longitudes de onda extremadamente largas que transmiten estos altavoces (15 Hz son unos 20m de largo).

 

Los “180 arrays”

En los laterales del escenario se vuelan pequeños arreglos que varían de 4 a 6 recintos LYON-M y que proporcionan una extensión de cobertura horizontal para la audiencia situada en las gradas superiores a ambos lados del escenario. Asimismo, sobre el suelo se apilan otros cuatro LYON-W para cubrir las zonas inferiores en esos laterales. El personal técnico de la gira denomina a estos arreglos los “180 arrays”, ya que extienden la cobertura horizontal a 180º.

 

Para el frontfill se utilizan 7 recintos LEOPARD a cada lado en el frente del escenario y a estos se añaden 4 pares más (dos pares por lado) apilados sobre los subgraves 1100-LFC. Todos ellos componen un frontfill con un total de 22 recintos LEOPARD.

 

Monitores MJF-210

Sobre el inmenso escenario se distribuyen numerosos recintos Meyer Sound MJF-210. Cobra especial importancia el trabajo de los dos técnicos de monitores, que sin descanso vigilan los movimientos de los componentes de la banda para enviar la mezcla al MJF que tengan más cercano. A esto hay que añadirle la dificultad de que las consolas de monitores se sitúan detrás de la pantalla de vídeo.

 

Tres torres de delay

Finalmente, al celebrarse los conciertos en espacios especialmente grandes, es necesario emplear tres torres de delay, cada una de las cuales soporta un arreglo con 16 recintos LYON, 6 subgraves 1100-LFC en configuración cardioide y 3 o 4 LEOPARD.