El pasado 24 de agosto «Billy Elliot» comenzaba su segunda temporada en el Nuevo Teatro Alcalá, demostrando de nuevo que se trata del musical con más éxito de la cartelera madrileña. SOM Produce, la productora de este espectáculo visto ya por más de 300.000 espectadores, confió desde un principio en los equipos Meyer Sound, que son suministrados por Fluge Audiovisuales.

En esta segunda temporada han decidido sustituir parte del equipo con los nuevos recintos LINA, de la Familia LEO de Meyer Sound, y los resultados son inmejorables.

Los dos arreglos principales de P.A. situados a ambos lados del escenario se componen cada uno de 14 recintos LINA. Tal y como nos comenta el director técnico de SOM Produce, Guillermo Cuenca: «Antes teníamos arreglos con M’elodie y los hemos sustituido por LINA. Este recinto es el sucesor natural del M’elodie, pero con mucho mejor rendimiento. La verdad es que lo hemos notado mucho, tanto el personal de sonido que trabaja aquí, como otras personas que vieron el espectáculo el año pasado y han podido compararlo. Se ha notado un cambio sustancial».

Billy Elliot Meyer Sound DiGiCo SD7 foto3

El diseño de sonido para esta producción está a cargo del veterano Gastón Briski, especialista en este tipo de montajes tan complejos. Gonzalo Martínez (jefe de sonido) es el encargado de las mezclas y se turna (se ofrecen ocho funciones semanales) con Eduardo Pintor para las labores de control a los mandos de una consola DiGiCo SD7 Theatre Version.

Respecto a las características del diseño sonoro, Eduardo Pintor nos comenta que «he trabajado en este teatro para otros espectáculos y la peculiaridad de este diseño es que tiene los tres subgraves Meyer Sound HP-700 en línea volados a 14 metros de altura, bajo el rosetón. Es la primera vez que he visto algo así. El objetivo que tiene esta configuración es evitar zonas de cancelación que, especialmente en este teatro, son muy conflictivas cuando intentas montarlos en línea debajo del escenario o en los laterales. El resultado final es magnífico. Muchos entendidos han venido a verlo y se han sorprendido».

Evidentemente, además de los arreglos de P.A. laterales y los subgraves, el equipamiento sonoro requiere de una serie de sistemas distribuidos para conseguir transmitir el ambiente, la inteligibilidad y la riqueza musical de este espectáculo a todas las localidades de un teatro como el Alcalá. Eduardo Pintor nos detalla que «en todos los diseños de Gastón, o al menos en los que yo he trabajado con él, siempre es común un “cluster” central, que nosotros llamamos “downfill”, y en este caso está formado por tres recintos Meyer Sound UPJ que están encima del escenario, en la parte central. Con ello lo que se hace es buscar el eje de la voz. En ese “cluster” la mezcla de voces es mucho mayor que en los arreglos laterales y que en el “nearfill” o en el “frontfill”. Con eso consigues que los espectadores no solo

Billy Elliot Meyer Sound DiGiCo SD7 foto7

escuchen la voz natural directa de los personajes sobre el escenario, sino también a través de ese eje central, de manera que tengan una imagen más clara e inteligible».

El diseño sonoro se completa con otros elementos distribuidos como son recintos Meyer Sound UPM empleados tanto para frontfill como para cubrir las zonas de platea bajo el balcón; un sistema de delay, colgado también en un truss en el techo y compuesto por un recinto Meyer Sound CQ y dos Meyer Sound UPA; así como recintos Meyer Sound UPJ colgados en el segundo anfiteatro que cumplen la función de sistema surround para efectos y ambientación, contribuyendo a que el público se sienta plenamente inmerso en cada escena del espectáculo.

Respecto a la complejidad de la mezcla de un musical con tal cantidad de personajes en escena y una banda en directo, todos ellos interpretando las emocionantes melodías creadas por Elton John, Eduardo Pintor nos comenta que “en la mesa nos entran 140 canales. Ha habido un trabajo previo de programación de la consola SD7 por parte de Gonzalo Martínez junto a Gastón Briski. Lo que hacemos es pasar snapshots. Está todo agrupado en la zona central, en los control groups, para no tener que moverte demasiado por la mesa y poder operar todo el show desde ahí. La mayor dificultad que tenemos es que hay muchos micrófonos funcionando al mismo tiempo. Por ejemplo, en las partes de texto puedes tener a cuatro personajes hablando y no puedes tener esos cuatro micrófonos abiertos todo el tiempo porque generarías muchísimo ruido ambiente, tenemos que estar moviendo los faders con cada frase de cada personaje, al mismo tiempo que controlando underscores de la banda o introducciones musicales, exige bastante concentración y conocer muy bien el espectáculo”.

De hecho, durante el espectáculo se ponen en funcionamiento cerca de 48 micrófonos inalámbricos. En este sentido también hay que destacar especialmente el impresionante trabajo realizado en el suelo escénico, bajo el cual se han distribuido micrófonos cuya misión es tratar de transmitir con la mayor claridad posible los números de claqué, que es clave y protagonista en este musical.

Billy Elliot Meyer Sound DiGiCo SD7 foto5