Como sucede en todos los eventos al aire libre, la naturaleza puede jugar una buena o una mala pasada. En el caso del Digital Drive-In de Spafford, todo salió a la perfección, y Matt Collier, su diseñador lumínico, pudo desplegar sin problemas todas las luminarias necesarias para un espectáculo online único que se celebró en Phoenix el pasado 23 de mayo.

El espectáculo se celebró bajo una brillante y anaranjada puesta de sol que filtraba su luz y luminosidad de entre las nubes. Así son algunos de los atardeces en el desierto, pues hacen especiales a todo aquello que comparta su mismo cielo. Aunque la naturaleza sí que mostró su rebeldía con fuertes ráfagas de viento procedentes del suroeste. Pero nada que los Spafford no pudieran aguantar.

En cualquier caso, Collier aprovechó todos los elementos que la madre naturaleza estaba poniendo a su disposición y creó su diseño del Digital Drive-In, una especie de espectáculo al más puro estilo de los autocines, que sería retransmitido online. Una de las decisiones que tomó fue la de crear un sustituto para la niebla y el polvo.

CHAUVET Spafford DriveIn 1

Decidió basarse en luminarias CHAUVET Professional: Maverick MK2 Spot y Rogue R2 Wash suministrados por Hardwired Productions.

 

"Montar un espectáculo en exteriores en Arizona sobre estas fechas… Es simplemente precioso. La puesta de sol estuvo increíble aquella noche, así que modifiqué un poco mis colores para que se integraran lo máximo posible con el conjunto de la escena”

 

Pese a no poder usar las máquinas de niebla, Collier decidió aprovecharlas para texturizar al escenario. “Nunca se sabe lo que puede pasar en el exterior. Acabé utilizando gobos y el zoom de la MK2 para algunas de mis proyecciones, porque hacer efectos de niebla fue imposible por el viento”.

Collier colgó sobre las vigas del techo del escenario ocho Maverick MK2 Spot y ocho Rogue R2 Wash y, además, desplegó otras ocho luces spots y ocho más de lavado en la cubierta. De este modo, logró otorgarle profundidad al escenario, independientemente desde donde fuera visto.

CHAUVET Spafford DriveIn 2

"Había unos 70 coches frente al escenario, y casi tantos a ambos lados y detrás de él”, comentó Collier. “Lo pasamos genial invirtiendo la dinámica del escenario para que todos pudieran disfrutar de él”.

Los asistentes al evento pudieron disfrutar del espectáculo desde lugares de estacionamiento separados los unos de los otros. Desde estas zonas delimitadas, los fans tenían libertad de salir del coche y sentarse en sillas en su zona, así como bailar y disfrutar al ritmo de la música de Spafford. Bajo toda circunstancia se respetaron las medidas de distanciamiento social.

Para Spafford, el autocine era un nuevo baúl de posibilidades dada la actual situación. Collier describió el espectáculo como “lo más parecido que existe a un festival”, incluso por la incógnita de la voluntad natural.

 

*Photo credits: Paul Citone

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