El “Tour 2018” de David Bisbal llegó a una de sus citas más importantes el pasado mes de septiembre con el concierto ofrecido en el Teatro Real de Madrid. Esta gira cuenta con un espectacular despliegue técnico gracias a la compañía Fluge Audiovisuales, encargada de suministrar todo el equipamiento de sonido, iluminación y vídeo.

En el apartado de audio los conciertos de Bisbal cuentan con un sistema de P.A. compuesto principalmente por recintos Meyer Sound LYON, pero para la actuación del cantante almeriense en el Teatro Real se ha optado por una configuración diferente, con recintos Meyer Sound LINA, que consiguieron demostrar sobradamente su gran capacidad para ofrecer los mejores resultados en un espacio con características tan especiales.

Fabrizio Piazzini, a los mandos de una consola DiGiCo SD9, es el ingeniero de F.O.H. para la gira de Bisbal y el principal en encargado de decidir la configuración de equipo que se utilizó para esta importante cita en el Teatro Real. El equipo se componía de dos arreglos laterales volados con 12 recintos Meyer Sound LINA cada uno, encargados de cubrir la zona desde la mitad de la platea hacia atrás y todos los anfiteatros superiores. Las frecuencias más bajas en esas zonas estuvieron a cargo de un cluster con 6 subgraves Meyer Sound 750-LFC en configuración cardioide y volado en la parte superior central del escenario.

Para cubrir el resto de platea, a ambos lados del escenario se colocaron sobre el suelo sendos stacks compuestos cada uno por 4 recintos Meyer Sound LEOPARD y 3 subgraves Meyer Sound 1100-LFC. Por último, se utilizaron 6 recintos Meyer Sound UPJunior como frontfill.

Sobre la elección de los nuevos sistemas LINA, Fabrizio nos comenta que “antes del concierto tenía algunas dudas, porque nunca había utilizado los sistemas LINA, pero en cuanto lo escuché, ya instalado, me quedé realmente sorprendido por su respuesta en un sitio como el Teatro Real. El concierto de Bisbal sonó muy limpio, prácticamente como si estuviésemos en un estudio de grabación, y con presión suficiente para cubrir las zonas a las que estaban destinados los dos arrays laterales de LINA, complementados con los seis subgraves 700-HP volados en el centro. Fue realmente fácil hacer que todos los detalles musicales llegasen al público con perfección, el resultado ha sido más que satisfactorio”.