El World Museum es el más antiguo de los museos y galerías gestionados por los National Museums Liverpool, con colecciones y exposiciones de ciencias de la vida, ciencias de la tierra y culturas humanas de todo el mundo, la última de las cuales presenta la exposición El primer emperador de China y los guerreros de terracota, que podrá visitarse hasta el 28 de octubre de 2018.

Los National Museums Liverpool comprenden ocho sedes, algunas de las cuales son algunos de los museos más visitados de Inglaterra (fuera de Londres). Sus colecciones se encuentran entre las más importantes y variadas de Europa, y atraen a unos 3 millones de visitantes cada año. 

Durante más de 2000 años, un ejército subterráneo de guerreros de terracota de tamaño real custodiaba secretamente la tumba del primer emperador de China, Quin Shi Huang, hasta que en un descubrimiento fortuito en 1974 se desvelaron los misterios de un imperio desaparecido. Esta exposición de visita obligada abarca casi 1000 años de historia china y, con la ayuda de la tecnología de proyección de Panasonic, los National Museums Liverpool han conseguido mejorar la narración de la exposición, dando vida a los elementos.

Panasonic XIAM 2

Adlib, un servicio de alquiler de equipos audiovisuales con sede en Liverpool, fue uno de los muchos socios técnicos que presentaron su propuesta a los National Museums Liverpool. Adlib trabaja con clientes de todos los tamaños y es una de las productoras técnicas más antiguas del Reino Unido, reconocida como experta en alquiler, venta e instalación de equipos profesionales de sonido, iluminación y vídeo. Tom Edwards, encargado de proyectos en vídeo y especiales de Adlib, nos comenta que «trabajar con Panasonic y poder disponer de esa gama de productos que podemos utilizar en cualquier situación, ya sea en montaje vertical o con diferentes objetivos o espejos, simplemente abre un proceso creativo totalmente nuevo».

Fiona Philpott, directora de exposiciones para los National Museums Liverpool que formó parte del comité que aprobó la participación de Adlib en la exposición, explica: «Una de nuestras mayores preocupaciones era que la tecnología pudiera fallar, ya que las proyecciones son una parte muy importante de la experiencia del visitante. Lo que más nos impresionó fue que Adlib podía controlarlo todo de forma remota, pero también que se encontraban a pocos minutos de distancia, con lo cual podían acudir en media hora».

Adlib trabajó en estrecha colaboración con Draw&Code, que fueron contratados por los National Museums Liverpool con el fin de crear una experiencia envolvente para la exposición. Se utilizaron proyecciones de realidad aumentada (AR), animaciones realizadas a mano y visualizaciones en realidad virtual (VR).

Andy Cooper, director creativo de Draw&Code, afirma: «Queríamos hacer algo que fuera realmente maravilloso, que cautivara la imaginación del público y lo dejara maravillado. Trabajar con Adlib y reunirnos con ellos para poner todas estas ideas en común, así como la libertad creativa que nos ofreció el hardware de Panasonic, nos permitió conseguir unos efectos casi mágicos, que nunca pensé que fueran posibles de realizar».

Panasonic XIAM Collage

Gracias a la ayuda de los proyectores láser de Panasonic, esta presentación envolvente, que muestra la historia de los guerreros de terracota, es capaz de captar la atención de tantos visitantes. Se instalaron dos modelos de proyector para esta exposición de visita obligada: 8 unidades RZ970 y 5 unidades RZ670. Diseñados para un uso intensivo y un brillo duradero, estos proyectores son ideales para su utilización en museos y exposiciones.

Andrew Watts, integrador de sistemas en Adlib, añade: «Con la amplia pantalla situada detrás de los guerreros, uno de los principales desafíos era que no había espacio para una proyección frontal, al menos no de una manera sutil. Y teniendo en cuenta el desplazamiento, parecía que tampoco habría espacio para una proyección posterior».

Para solucionar el problema, se utilizaron los objetivos con espejos de Panasonic, de forma que se consiguió reducir de forma drástica la distancia necesaria para poder realizar una proyección posterior. Los objetivos están desplazados respecto a la pantalla, de manera que se puede proyectar desde varios ángulos para llenarla. En lugar de disponer estos proyectores en una posición horizontal típica, tenían que colocarse en orientación vertical, lo que permitió a Adlib lograr la imagen deseada desde una distancia muy corta.

Andrew Watts continúa explicando: «En teoría, lo que se nos ocurrió fue realmente una solución bastante sencilla. Técnicamente era muy difícil alinearlo todo para que se viera bien, pero al poder utilizar los objetivos con espejos para conseguir ese resultado final fue realmente fantástico».

Los proyectores están basados en láser y, por lo tanto, al disponerlos en orientación vertical no se modifica el rendimiento, ni el coste o el tiempo de funcionamiento, ya que estos proyectores están diseñados para funcionar en cualquier orientación y en cualquier ángulo.

«La libertad creativa que nos ofreció el “hardware” de Panasonic nos permitió conseguir unos efectos casi mágicos».

El factor de la «fiabilidad» fue un aspecto clave del éxito de Adlib en las proyecciones en los National Museums Liverpool. Una gran preocupación para el museo era el acceso que necesitarían los integradores para realizar el mantenimiento de los proyectores. Con los proyectores integrados en el interior y alrededor de los elementos, y tratándose de un sitio tan sensible, querían minimizar el acceso que necesitarían los integradores para llegar a los proyectores.

«El hecho de que no haya filtros ni lámparas que sustituir permite colocar los proyectores y, simplemente, dejarlos allí. Otro de los puntos clave, desde el punto de vista de garantizar la calidad, es que los proyectores tendrán el mismo brillo desde el primer hasta el último día de las exposiciones», añadió Andrew Watts.

En un día normal, el museo recibe a unas 2000 personas que acuden a ver la exposición, por lo que la clave para elegir la tecnología correcta era pensar en la experiencia de cada uno de esos visitantes desde el primer día y durante los nueve meses siguientes de la exposición.

Tom Edwards comenta: «Cuando se inauguró la exposición, me conecté a Internet para ver las opiniones de la gente. Todo el mundo hablaba de ella, pero al principio me decepcionó que nadie hablara de la tecnología audiovisual. Sin embargo, después de pensarlo bien, creo que este es el mayor elogio que la gente puede hacernos, ya que la tecnología no debe interferir a la hora de disfrutar de esos increíbles elementos, y eso es lo que queríamos lograr desde un principio».