Alta presión sonora, mínima contaminación acústica: la fórmula de L-Acoustics para Krazy Kanguruh
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- Categoría: Audio & instalación fija
- Publicado: Lunes, 01 Junio 2026 09:35
- Escrito por Redacción ISP Audio & Light
Desde su fundación en 1965, Krazy Kanguruh ha sido un referente de la cultura après-ski en St. Anton am Arlberg, atrayendo a esquiadores y snowboarders desde las pistas hasta uno de los ambientes festivos más animados de la región del Arlberg.
Propiedad desde 2009 del doble campeón del mundo y medallista olímpico de oro Mario Matt, el local se encuentra directamente en la montaña, en la confluencia de las pistas 29 y 50, convirtiendo el último descenso del día en una parada casi obligada para quienes buscan continuar la jornada.
Tras una demolición completa y una reconstrucción integral finalizada a tiempo para la temporada de invierno 2025/26, Krazy Kanguruh reabrió sus puertas con una nueva estructura, un nuevo interior y un nuevo sistema de sonido L-Acoustics, diseñado desde cero para satisfacer las exigencias de un recinto de montaña con capacidad para 1.200 personas, donde la música suena desde el mediodía hasta las 20:00 horas y donde los vecinos se encuentran muy cerca.
El objetivo era claro: proporcionar la potencia y la energía sonora necesarias manteniendo el sonido dentro del edificio. Debido a la proximidad de negocios y viviendas, el control acústico fue una condición imprescindible desde el inicio del proyecto. Para afrontar este reto, el especialista austríaco Signal Sound & Light, en colaboración con el integrador regional Musik Tirol, fue el encargado de desarrollar la solución.

Un recinto sin techo convencional
Antes incluso de seleccionar los altavoces, el equipo de diseño tuvo que afrontar una particular limitación arquitectónica. Toda la cubierta del recinto está formada por una estructura acristalada tipo jardín de invierno, capaz de abrirse completamente mediante un sistema motorizado.
El techo retráctil de cristal descartó cualquier opción de montaje suspendido desde el principio. Tuvimos que desarrollar una solución basada en las superficies laterales del recinto, explica Raphael Rupprecht, diseñador de sistemas de Signal Sound & Light y responsable del proyecto.
Esta limitación, unida a los desafíos acústicos derivados de la gran cantidad de superficies acristaladas y de piedra, altamente reflectantes, obligó a diseñar un sistema distribuido de alta resolución con un elevado número de altavoces.
Diseñado en Soundvision y preparado para la montaña
Signal Sound & Light diseñó el sistema utilizando Soundvision, modelando con precisión el rendimiento antes de instalar un solo altavoz. Este enfoque basado en simulación resultó fundamental en un espacio donde encontrar el equilibrio entre energía sonora y control acústico era la verdadera medida del éxito.
La planta principal incorpora cinco recintos X12 suspendidos e integrados en una configuración compuesta por seis subgraves KS21i distribuidos en un array de bajas frecuencias de 14 metros de longitud. A ellos se suman cuatro X12 adicionales y ocho altavoces 5XT, que proporcionan cobertura adicional en el espacio. Cinco altavoces X8i cubren otras zonas del recinto. En la planta superior, la zona de restaurante dispone de 13 altavoces compactos 5XT junto con seis X8i, manteniendo la coherencia tonal mientras se crea una atmósfera más relajada respecto a la pista principal.
Todo el sistema se gestiona de forma centralizada, permitiendo al equipo técnico disponer de un control flexible y una gestión simplificada con una intervención mínima.
Otro aspecto relevante fue la interoperabilidad entre distintos protocolos de audio en red. La arquitectura general se basa en componentes Dante, mientras que la integración con el procesador matricial Yamaha DSP se logró mediante una conexión AES/EBU a AVB utilizando un convertidor de audio LC16D.
Más energía dentro, menos sonido fuera
La configuración de graves de gran longitud fue clave para cumplir los requisitos de control de emisiones acústicas.
Una de las ventajas clave de los arrays de subgraves de gran longitud es su elevada capacidad de directividad en bajas frecuencias. Al orientar el eje end-fire hacia las zonas de control acústico, se consiguió minimizar la energía de graves radiada hacia las propiedades colindantes, explica Rupprecht.
La combinación de esta geometría con una alta densidad de altavoces permitió alcanzar elevados niveles de presión sonora en el interior mientras se limitaba eficazmente la propagación del sonido al exterior, pese a la cercanía de los edificios colindantes.
“Minimizar la dispersión sonora manteniendo una atmósfera vibrante en el interior fue una prioridad fundamental”, añade Siegfried Maier, responsable de sonido de Signal Sound & Light. “La configuración distribuida se optimizó específicamente para reducir el impacto exterior y proporcionar una cobertura uniforme y una gran claridad en el recinto”.

Validación del concepto
Durante las pruebas iniciales posteriores a la calibración del sistema, se evaluó el comportamiento acústico tanto en la pista de esquí adyacente como en las propiedades cercanas.
Los resultados confirmaron una atenuación muy eficaz de las bajas frecuencias hacia el exterior. Incluso con el techo completamente abierto y el sistema funcionando a niveles elevados, el sonido era imperceptible desde las propiedades vecinas.
El resultado es una instalación que permite a los clientes disfrutar de altos niveles de presión sonora sin fatiga auditiva, contribuyendo tanto a la experiencia del público como a los objetivos operativos a largo plazo del recinto.
La colaboración como elemento clave
Signal Sound & Light llegó a este proyecto gracias a su estrecha colaboración con Musik Tirol, cuya experiencia en instalaciones alpinas de gran escala facilitó una ejecución eficiente desde el diseño hasta la puesta en marcha.

“Krazy Kanguruh necesitaba un sistema capaz de combinar precisión técnica con fiabilidad en condiciones reales”, afirma Christoph Reiter, propietario de Musik Tirol. “Junto a Signal Sound & Light desarrollamos una solución que respalda la ambiciosa visión del recinto sin renunciar a la practicidad y la fiabilidad en el funcionamiento diario”.
Desde su reapertura, la dirección del establecimiento ha informado de un incremento de ingresos y de una respuesta muy positiva por parte de los clientes, vinculada a la mejora de la experiencia sonora.
Cuando un sistema se diseña correctamente desde el principio, deja de ser una simple actualización técnica. Se convierte en un elemento que contribuye a la experiencia del visitante y al éxito del local, concluye Maier.
Descripción de las imágenes:
- LA_Krazy_Kanguruh_1 – El local de après-ski Krazy Kanguruh reabrió sus puertas con una nueva estructura, un nuevo interior y un nuevo sistema de sonido L-Acoustics.
- LA_Krazy_Kanguruh_2 – Signal Sound & Light y Musik Tirol diseñaron e instalaron un sistema de sonido L-Acoustics de alta potencia y control acústico.
- LA_Krazy_Kanguruh_3 – El sistema de sonido L-Acoustics contribuye directamente a mejorar la experiencia de los clientes y al éxito del establecimiento.
- LA_Krazy_Kanguruh_4 – El sistema L-Acoustics fue diseñado para responder a las exigencias de un recinto de montaña con capacidad para 1.200 personas, donde la música suena desde el mediodía hasta las 20:00 horas y las viviendas cercanas se encuentran a poca distancia.
- LA_Krazy_Kanguruh_5 – Desde su fundación en 1965, Krazy Kanguruh se ha convertido en un referente de la cultura après-ski en St. Anton am Arlberg.