El diseñador de iluminación del Reino Unido, Phil Supple, utilizó 56 Astera Tubes (40 Titan y 8 de cada uno de los modelos Hyperion y Helios) para iluminar 137 ventanas en 57 salas del colegio George Heriot en Edimburgo, Escocia, para el evento de apertura del Festival Internacional de Edimburgo (EIF) 2024, titulado Where to Begin.
Esta producción del festival de Edimburgo fue creada por Pinwheel en asociación con The Macallan. Phil trabajó con la agencia creativa Pinwheel, bajo la dirección artística de Katy Fuller y el codirector Simon Sharkey, junto a la compositora Roma Yagnik y el equipo de videoartistas de Yeast Culture.
Where to Begin celebró la energía, el dinamismo y el espíritu de Edimburgo, destacando el patrimonio y la mitología de Escocia, así como la alquimia de la invención, en un ambiente festivo que evocaba emociones, inspiración e imaginación.

El evento incluyó una experiencia inmersiva previa al espectáculo de una hora de duración basada en el tema Rituals that Unite Us, que contaba con artistas de fuego y otros espectáculos en vivo para ambientar al público. En estas áreas previas al espectáculo, se utilizaron, entre otras luces, 16 Astera AX3 que, con su clasificación IP para uso en exteriores, baterías y operación a través de DMX inalámbrico CRMX2, fueron la herramienta ideal para iluminaciones sutiles.
Después, los asistentes se dirigieron a la parte trasera del edificio para disfrutar de la espectacular proyección final de son et lumière, con contenido de vídeo mapeado y proyectado en la impresionante fachada norte de la escuela, gracias a Graymatter Video.
La idea innovadora de iluminar todas las ventanas posibles desde el interior del edificio aportó una capa extra de magia, profundidad y tridimensionalidad al evento, no solo en el espectáculo final, donde tuvo un gran impacto, sino también en las ventanas laterales que realzaron las áreas previas al show, energizando visualmente el edificio.
Phil ha utilizado productos Astera en varios proyectos, y una vez que él y su equipo consideraron esta idea como viable, supo que los Astera Tubes serían perfectos para lograr el efecto deseado.
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Construida en 1620, la escuela George Heriot’s fue diseñada por el arquitecto William Wallace con piedra arenisca y detalles únicos sobre cada ventana; su fachada norte tiene una destacada torre de reloj central. Está protegida como patrimonio de Escocia, lo cual requirió un especial cuidado en el montaje de la producción.
Necesitábamos luminarias brillantes y eficientes con una buena mezcla de color, ligeras, portátiles y prácticas para instalar en las distintas salas sin afectar lo que ya había allí, ya que es una escuela en pleno funcionamiento, explicó Phil, quien añadió que las luminarias debían ser controladas de forma inalámbrica y no generar calor.
Los Astera Tubes fueron suministrados por la empresa local de alquiler de iluminación Black Light, junto con el resto del equipo de iluminación del evento.
Phil y su equipo, que incluyó al programador Lawrence Stromski, el encargado de producción LX Andy Murrell y el equipo de iluminación de Black Light compuesto por Tom Pritchard, James Froment y Jon Meggat, junto a Yuetong Heather An y Olivia Charneux, posicionaron con cuidado los Astera Tubes en las distintas salas en un proceso minucioso que llevó dos días.

Las salas incluían aulas, salas de profesores, áreas comunes, comedores, zonas de almacenamiento, etc. En general, los dispositivos fueron colocados de manera estratégica para producir un resplandor suave y bello que se proyectara hacia el exterior a través de las ventanas. En algunos casos, se colocaron en estantes, escritorios, sillas, mesas o directamente en el suelo. Además, se utilizaron Helios en antiguas lámparas de gas en el exterior del edificio para añadir un resplandor cálido similar al de las linternas. El recuento total de píxeles fue de 890.
“Una de las grandes ventajas de estos dispositivos Astera es que pueden instalarse en cualquier lugar”, destacó Phil, subrayando que su baja emisión de calor era crucial ya que quedarían sin supervisión. Pueden utilizarse fácilmente en todos los espacios sin causar ningún impacto en este entorno protegido.
En algunas salas más grandes, se instalaron dos Hyperion Tubes para iluminar de 6 a 8 ventanas, mientras que en espacios más pequeños se utilizó un solo Helios Tube. Las luminarias fueron alimentadas a través de fuentes de energía individuales enchufadas a tomas de corriente de 13 amperios, y los datos se transmitieron a través de una red Lumen Radio.
Los productos Astera en el espectáculo se ejecutaron en modo CRMX2 multipíxel, utilizando cuatro transmisores Lumen Radio Aurora, uno para cada fachada del edificio. La configuración completa de Astera comprendió cuatro universos DMX de un total de 10 en el espectáculo, con 400 pistas de iluminación programadas con código de tiempo en una consola grandMA2, combinadas con pistas de vídeo y sonido durante la reproducción, que se controló desde el controlador de audio QLab.

La alta calidad del motor de color de Astera, común en sus productos, facilita mucho la programación con estas herramientas. Los dispositivos se pueden intercambiar con facilidad con otros tipos, lo que agiliza cualquier cambio de diseño o técnico necesario en el sitio. La curva de atenuación y los ajustes de los dispositivos Astera son de los mejor refinados que he visto, lo cual permite optimizar el tiempo para crear y perfeccionar el estilo y el look del espectáculo, comentó el programador de iluminación Lawrence Stromski.
La iluminación de las ventanas tuvo un impacto importante en la experiencia visual del público. En un principio, fue un desafío convencer a los directores del edificio para llevar adelante esta idea, y luego obtener acceso a las salas. Una vez que el plan se llevó a cabo y todos pudieron ver los resultados, “quedaron encantados y vieron cómo valió la pena el esfuerzo adicional”, concluyó Phil.
El diseño de iluminación de Phil para la producción fue elaborado y se integró con otros efectos como el fuego y la proyección que se utilizaron en el sitio. La iluminación de las ventanas añadió una dimensión brillante, haciendo que el edificio pareciera cobrar vida como un personaje más en la historia, con una energía latente que se intensificaba hasta el clímax del espectáculo. Hubo un momento mágico cuando la iluminación de las ventanas seguía con precisión la narración, dando la impresión de que el edificio había sido habitado por el personaje principal y se dirigía a la multitud. ¡Me encantó cómo esto contribuyó a contar nuestra historia de manera tan brillante!
También fueron fundamentales para el éxito de Where to Begin, que se presentó durante tres noches atrayendo a 3.000 personas cada noche, la productora Holly Goodfellow, el jefe de operaciones Dan Adams, el gerente de producción técnica Al Pickard y la coordinadora del proyecto Ellen Fernley.
Fotos: Jess Shurte

