La noria del Hyde Park Winter Wonderland en Londres se convierte en un elemento visual protagonista gracias a un diseño de iluminación de gran escala con tecnología de CHAUVET Professional.
La estructura de 70 metros, conocida como The Giant Wheel, destaca no solo por su presencia en el skyline del evento, sino por el sistema de iluminación compuesto por 24 Maverick Storm 1 Flex instalados en su aro exterior. El resultado es una proyección de haces de color que aprovecha la rotación de la noria para generar efectos dinámicos a gran escala, visibles desde distintos puntos del recinto.
Recortada contra el cielo nocturno, la instalación no solo refuerza el carácter escenográfico del evento, sino que introduce una capa visual adicional basada en movimiento, color y escala. El diseño, desarrollado por Janik Hensen para Dekor-Event, busca generar impacto desde la distancia sin perder precisión en la ejecución lumínica.
Las luces crean un auténtico efecto visual de gran impacto. Para muchos visitantes supone una experiencia diferente, ya que la combinación de altura, movimiento y color genera una percepción poco habitual en este tipo de estructuras, explica Hensen.
Desde el punto de vista técnico, el control del haz y la consistencia cromática han sido factores determinantes. La rotación constante de la noria permite transformar estados de iluminación estáticos en secuencias dinámicas, ampliando las posibilidades sin necesidad de complejidad adicional en programación.
“Era fundamental trabajar con precisión en color y posicionamiento para generar escenas coherentes con el conjunto del evento”, señala Hensen. “El sistema CMY del equipo nos permitió realizar transiciones de color rápidas y controladas”.
El proyecto también requirió una programación específica para limitar la dispersión lumínica fuera del área del evento. La instalación debía evitar interferencias con el entorno y zonas residenciales cercanas, lo que obligó a trabajar con altos niveles de precisión en enfoque y posicionamiento.
A nivel de montaje, la instalación de los equipos —de casi 29 kg— en el aro exterior de una estructura de 70 metros supuso un reto logístico, especialmente en condiciones invernales y con plazos ajustados. Se empleó un sistema de fijación adaptado que permitió optimizar la instalación sin afectar a la seguridad ni a la estabilidad.
El proyecto planteaba desafíos poco habituales por la escala de la instalación y la ubicación de los equipos. Existen pocas referencias de intervenciones de este tipo en norias de estas dimensiones dentro de entornos temporales. En este contexto, la fiabilidad de los equipos fue determinante para asegurar el resultado final, concluye Hensen.
Con esta intervención, la noria no solo mantiene su función como atracción, sino que se integra como elemento activo dentro del diseño visual del evento, ampliando su impacto más allá de la experiencia individual del recorrido.