Cuando The Rocky Horror Show de Richard O'Brien se estrenó esta primavera en el Studio 54 de Nueva York con un elenco repleto de estrellas y un equipo creativo galardonado, el éxito parecía asegurado.
La producción ha cumplido con creces las expectativas al obtener nueve nominaciones a los Premios Tony 2026 —los galardones más prestigiosos del teatro estadounidense—, entre ellas Best Lighting Design of a Musical. El montaje también ha supuesto el debut de la unidad X5 Dot Wash de GLP en el teatro norteamericano, donde la diseñadora de iluminación Jane Cox incorporó 30 unidades a un rig de iluminación GLP compuesto por 140 luminarias.
Cox se propuso crear lo que ella describe como una "utopía queer gigantesca y delirante", con una estética que evocara la sensación de que los excéntricos personajes del musical hubieran decorado ellos mismos el escenario. Papel de aluminio, purpurina, guirnaldas de luz de bajo coste y materiales escenográficos brillantes dan forma a una propuesta visual que envuelve no solo el escenario, sino toda la sala.

La estética de la producción planteaba un reto muy concreto. La imagen saturada y de colores planos, que Cox describe como "un club nocturno berlinés hacia 1980", debía convivir con una luz blanca y limpia sobre los rostros de los intérpretes. Esa tensión fue la que determinó la elección de cada luminaria.
El diseñador de iluminación asociado Nick Solyom fue el responsable de seleccionar el equipamiento junto con Cox y la empresa de alquiler PRG. Fue uno de los cuatro diseñadores asociados de la producción, junto con Oona Curley (asociada de teatro), Erica Maholmes (seguidores) y Stoli Stolnack (efectos atmosféricos). El camino que llevó a Solyom a elegir la unidad X5 Dot Wash comenzó con una recomendación de Neil Austin, diseñador de iluminación de Harry Potter and the Cursed Child, quien ya utilizaba la luminaria en PADDINGTON The Musical.
Neil me escribió diciéndome: 'Tenemos la nueva X5 Dot Wash en Paddington y es espectacular'. Ver la luminaria en la feria LDI confirmó sus buenas sensaciones. En un momento en el que todo es cada vez más grande, yo buscaba luminarias pequeñas que pudiera ocultar. La X5 Dot Wash destacó precisamente por ese motivo, recuerda Solyom.
El principal argumento a favor de la X5 Dot Wash fue su aplicación como footlight. Para Cox, este tipo de luminaria tiene una identidad teatral: nació para contar historias sobre un escenario. El diseño escenográfico requería bombillas decorativas de filamento vistas a lo largo del borde frontal del escenario, pero el diseño de iluminación necesitaba un sistema con mayor control y capacidad para proyectar sombras. "Sam Pinkleton, el director, y yo teníamos muy claro que necesitábamos la estética de un footlight individual, porque una única fuente puntual de luz proyecta sombras definidas", explica Cox. "Las tiras LED no consiguen ese efecto".

Solyom empotró las unidades X5 Dot Wash justo detrás de cada bombilla de filamento, lo que les permitió jugar con distintos efectos visuales. "Podíamos hacer creer al público que la luz procedía de las bombillas de filamento", explica. "O mantener esas bombillas con un brillo tenue y dejar que la intensidad proviniera de las X5 Dot Wash. Al estar ligeramente empotradas, el público no podía verlas".
La estética de los footlights resultó fundamental durante Time Warp, una de las secuencias más icónicas del espectáculo. "Queríamos que la imagen inicial evocara una película de terror de los años treinta", explica Cox. "Sabíamos que necesitábamos footlights individuales para conseguir ese efecto. Y la X5 Dot Wash hizo lo que necesitábamos".
La posibilidad de controlar cada luminaria de forma independiente también brindó una gran libertad creativa a Cox y a su equipo. Durante la escena en la que Frank-N-Furter inmoviliza al reparto, era posible mantener iluminados a determinados intérpretes mientras otros permanecían a oscuras. "Pude utilizar una X5 Dot Wash situada frente a cada miembro del elenco para iluminarlos individualmente", explica Cox. Otras unidades se instalaron en los nichos situados a ambos lados del proscenio para las inesperadas apariciones del narrador. "La combinación de calidad cromática, potencia y tamaño es difícil de superar".
Dado que la X5 Dot Wash aún no formaba parte del parque de alquiler en Norteamérica, PRG adquirió las luminarias para esta producción, en un proceso en el que también participó el jefe de eléctricos de producción, Jeff Dodson.
Además de la X5 Dot Wash, la producción incorpora otros cuatro productos de GLP, hasta completar un sistema compuesto por 140 luminarias. Distribuidas por el auditorio, 30 impression X4 XL se utilizan para crear baños de luz y cruces de iluminación. "Me impresionó el nivel de luminosidad que podía conseguir manteniendo una reproducción del color realmente sofisticada", afirma Cox.
Dos columnas verticales de impression X4 Bar 20, situadas a ambos lados del escenario, justo detrás del proscenio, realizan —en palabras de Cox— "quizá el trabajo más importante del espectáculo". Un total de 29 unidades iluminan el telón principal, el traveller, las legs, las bambalinas y todos los elementos escenográficos brillantes, al tiempo que ofrecen una flexibilidad ilimitada para iluminar lateralmente a los intérpretes. "Las X4 Bar son las luminarias de mis sueños", afirma Cox. "Lo hacen todo".
Doce unidades JDC1 Hybrid Strobe, instaladas justo delante del proscenio y orientadas hacia el público, están tan integradas en la estética visual del espectáculo que Cox las considera parte de la propia escenografía. El programador David Arch aprovecha su control por píxeles para crear efectos de puntos de luz, además de los impactantes efectos estroboscópicos del espectáculo. "No volveré a hacer un espectáculo sin un estrobo JDC", asegura Cox.
Para completar el montaje, dos ventiladores GLP Force 120, integrados para simular que forman parte del sistema de climatización del teatro, protagonizan una de las principales transiciones escénicas entre el castillo y el laboratorio. Durante la escena, cobran vida con una intensa iluminación verde y funcionan a velocidad variable. Según Cox, son precisamente estos equipos los que más comentarios suscitan entre sus colegas del sector tras ver la producción.
Para Jane Cox, el resultado final refleja tanto la filosofía de diseño de GLP como la manera en que los diseñadores de iluminación aprovechan sus herramientas.
Hay algo en la forma en que GLP concibe el espacio y la arquitectura, tanto en el diseño físico de sus productos, cuando permanecen visibles, como en la manera en que la luz ocupa el espacio. Todo está diseñado con una belleza extraordinaria, concluye.
Crédito de las fotografías: Joan Marcus