Heaven, el club nocturno LGBTQ+ más emblemático de Londres, ha instalado una nueva consola Avolites D7 en su sala principal.
El suministro e instalación han corrido a cargo de la empresa especializada en producción técnica e integración Subfrantic, con el objetivo de dotar al espacio de un sistema de control de iluminación y píxeles más potente y flexible para su principal pista de baile, un entorno de alta energía que abre los siete días de la semana.
El proyecto de actualización de la consola estuvo liderado por Shane Finucane, responsable de iluminación del recinto, y por el programador y operador habitual Dan Sanders, quienes buscaban sustituir la anterior Avolites Sapphire Touch, instalada hace aproximadamente diez años.
Situado bajo los arcos ferroviarios de Charing Cross, en Villiers Street, en pleno corazón del West End londinense, Heaven ha sido desde su inauguración en 1979 un espacio seguro y un referente del entretenimiento para la comunidad LGBTQ+ de Londres. El club ocupa tres arcos y medio, tiene capacidad para 1.725 personas y es conocido por su ambiente, así como por una programación musical que combina electro pop, techno y música dance, con frecuentes actuaciones de bandas en directo y espectáculos drag.
Dan se incorporó al equipo de iluminación hace unos dos años para realizar turnos regulares como operador.
Tras una década de intenso funcionamiento, la antigua consola necesitaba ser sustituida por una tecnología más rápida y actual. La aparición de la nueva gama Avolites D7, concebida como una plataforma de nueva generación, portátil y preparada para el futuro, coincidió con ese momento y ofrecía todas las necesidades que buscaban.

Dan lleva tres décadas trabajando con consolas Avolites, por lo que conoce la arquitectura del software Titan. Además, las otras dos salas de Heaven funcionan con sistemas Titan T1, de modo que, tras el excelente rendimiento de la consola anterior, volver a confiar en Avolites fue una decisión natural.
La sala principal requería una consola potente, rápida e intuitiva para programar los complejos efectos y secuencias que acompañan la experiencia musical del club, además de una plataforma cómoda para los diseñadores de iluminación invitados. Una vez más, Avolites fue la elección evidente.
Shane y Dan mantuvieron diversas conversaciones con el equipo de Avolites sobre la nueva consola y sobre la evolución de la marca tras su adquisición por Robe lighting s.r.o. a finales de 2023, lo que reforzó su confianza en la elección.
Uno de los aspectos esenciales para Dan era la calidad de los faders, una característica de la D7 que le convenció desde el primer momento.
La ligereza y la calidad de los faders, junto con el tacto de los faders motorizados y los botones flash, son fantásticos, afirmó.
Una consola para interpretar la iluminación en directo
El trabajo de iluminación en Heaven es manual para Dan, que improvisa la mayor parte del tiempo. Aunque no utiliza una gran cantidad de macros de programación, sí aprovecha todos los botones flash para desarrollar un estilo de operación muy sincopado.
Le gusta manejar la consola como si fuera un instrumento musical. "Necesito que tenga un tacto muy preciso para saber cómo va a responder, igual que al tocar un teclado cuando interpretas arpegios: cuánta presión aplicar, cómo reaccionará... Ese nivel de control es fundamental", explicó.
Considera que este flujo de trabajo dinámico y fluido resulta fundamental, especialmente en géneros como el trance y otros estilos de música electrónica más contundentes, donde múltiples efectos de iluminación pueden combinarse simultáneamente para ofrecer el máximo impacto visual sobre la pista de baile.
Todo está en estos faders, incluido un cierto grado de separación que hace que el sistema de iluminación funcione como una orquesta de intérpretes e instrumentos.
La carrera de Dan comenzó en otro mítico local londinense de los años noventa, The Astoria, donde empezó a utilizar consolas Avolites. Tras 35 años dedicado a la iluminación de clubes, ha perfeccionado un estilo de operación que sigue el ritmo y la energía de la música. También considera esencial percibir cómo evoluciona el ambiente durante la noche, ya que puede cambiar en función del flujo de público en la pista de baile, algo a lo que todo operador de iluminación debe estar atento.

Entre las funciones de la D7 que más aprecia destacan las pantallas táctiles de reproducción y la Active Playback Window. Habitualmente mantiene entre 20 y 30 reproducciones abiertas en la pantalla central durante un espectáculo, además de utilizar reproducciones virtuales para controlar la niebla, la intensidad del videowall y el máster de grupos. Los diez botones de macros situados en la parte inferior los dedica a los efectos estroboscópicos, mientras que también incorpora un controlador MIDI InTech de 16 botones para lanzar efectos sin ocupar espacio en pantalla.
Dan destaca igualmente que el tamaño físico de la D7 encaja en la cabina de Heaven. Aunque rara vez se traslada de sitio, valora que tenga el aspecto y las prestaciones de una consola profesional de gran formato, manteniendo un peso lo suficientemente reducido como para que una sola persona pueda transportarla. También elogia la nueva estética negra de Avolites, la tira LED situada sobre las pantallas, las pantallas inclinables y, en general, la cuidada ergonomía de la interfaz de usuario.
Actualmente, la D7 controla alrededor de 50 luminarias inteligentes, principalmente Robe Pointe y proyectores LED wash. Además, gestiona los cinco videowalls y los sistemas láser. A ello se suman 36 canales de iluminación incandescente, y Dan sigue valorando la sensación clásica de trabajar con una mesa de faders, ya que considera que controlar manualmente lámparas de filamento proporciona una calidad "única y natural".
Instalación sencilla y continuidad operativa
Desde el punto de vista del integrador, Steve Davies, de Subfrantic, señala que los productos de Avolites destacan por su facilidad de uso y familiaridad, además de ofrecer todas las funciones necesarias en un formato compacto. "El soporte técnico y la formación también son aspectos fundamentales, y Avolites siempre ha destacado en ambos", añadió.

Davies fundó Subfrantic en 1993, tras finalizar sus estudios, y mantiene una estrecha relación con Avolites desde sus inicios profesionales. Las consolas de la marca forman parte del inventario de alquiler de la empresa desde finales de los años noventa, incluyendo modelos como Pearl, Tiger, Sapphire, Arena y, ahora, la nueva D7-215, disponible para espectáculos y eventos.
Esta D7 es la primera consola de iluminación que Subfrantic instala en Heaven, aunque la relación entre ambas empresas comenzó en 2005, cuando la compañía adquirió el antiguo sistema de sonido del club para reutilizarlo en otro proyecto.
Steve destaca que sustituir la antigua Sapphire por la nueva D7 permitió mantener una continuidad muy valiosa: el personal no tuvo que aprender un nuevo sistema operativo y los archivos de los espectáculos pudieron transferirse y ajustarse fácilmente, sin necesidad de reprogramarlos desde cero, haciendo que la transición fuera rápida e indolora.
Dan confirma que el cambio de la Sapphire a la nueva D7 para poner en funcionamiento la sala llevó "literalmente unos minutos".
Coincidiendo con la opinión de Dan, Steve señala que una de las mayores virtudes tanto de las antiguas como de las nuevas consolas de Avolites es su excelente rendimiento para trabajar en directo e improvisar durante los espectáculos.
Esa fue otra razón fundamental por la que Avolites era la elección adecuada para Heaven, junto con su excelente relación entre tamaño y prestaciones, concluyó.
Fotos: Sarah O'Gorman