El artista y productor musical francés Michael Canitrot se convirtió en el primer DJ en actuar ante la Estatua de la Libertad, en la bahía de Upper New York, con el espectáculo Liberty Lights. La producción, dirigida por Romain Pissenem (High Scream), utilizó luminarias Robe para dar forma a su propuesta visual.
Esta actuación única se enmarca dentro del concepto itinerante Monumental, desarrollado por Michael Canitrot, y sirvió además para conmemorar el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos y los 140 años desde que Francia regaló la Estatua de la Libertad a Estados Unidos para celebrar el centenario de la abolición de la esclavitud.
La pieza musical, compuesta para la ocasión y con una duración de 15 minutos —además de ser retransmitida por ABC— estuvo acompañada por un espectacular despliegue visual de iluminación y mapping láser diseñado y producido por High Scream, bajo la dirección de Romain Pissenem, en estrecha colaboración con el artista y el equipo creativo de Monumental.
Romain y Michael Canitrot llevaban tiempo deseando trabajar juntos y, para este proyecto, todas las circunstancias se alinearon para unir sus talentos creativos. Liberty Lights se celebró por invitación del Consulado General de Francia en Nueva York.

El diseño y la dirección de iluminación corrieron a cargo de Ian Tomlinson, de High Scream, utilizando luminarias Robe, entre ellas 12 iBOLT, 30 MegaPointe y 4 iSpiiderX, además de otros equipos, para definir la estética y el carácter visual del espectáculo.
Los espectáculos Monumental se conciben para cada emplazamiento con el objetivo de transformar espacios de gran belleza, interés o relevancia cultural en entornos inmersivos, haciendo que cada producción sea única.
En este caso, el reto era aún mayor debido al carácter icónico del monumento, la innovadora propuesta de rodearlo de arte multimedia y el privilegiado escenario que ofrecía el skyline de Manhattan como espectacular telón de fondo.
El equipamiento adicional de iluminación fue suministrado localmente por PRG, mientras que las luminarias Robe fueron aportadas por Robe North America, con el apoyo de Robe France. Debido al elevado nivel de detalle del mapping láser —diseñado por Jérémie Bellot y François Deretz—, la iluminación debía ser precisa y planificada.
"Necesitábamos elegancia, sencillez e impacto en la misma proporción", explica Romain, quien desarrolló junto a Michael el concepto creativo de la iluminación, posteriormente materializado y coordinado sobre el terreno por Ian Tomlinson.

Ian señala que las luminarias Robe proporcionaron fuentes de luz "potentes, versátiles y fiables", lo que permitió conseguir los efectos deseados. También fueron fundamentales para iluminar a los 20 bailarines que actuaban alrededor de una plataforma escalonada situada en la base de la Estatua para las grabaciones del equipo audiovisual. Según Ian, "mantener en todo momento la integridad y la majestuosidad de la Estatua" era una prioridad absoluta, al igual que conservarla como el elemento central de la composición visual creada para acompañar la música de Michael.
El mayor desafío para el diseñador fue la ubicación de las luminarias. Al tratarse de un monumento protegido, existían numerosas restricciones sobre dónde podían instalarse los equipos. Sin embargo, la propia arquitectura de la estatua terminó convirtiéndose en una aliada. "Los distintos niveles de la base prácticamente nos sugerían de forma natural las mejores posiciones para instalar la iluminación", comenta Ian.
La logística también supuso un importante reto. Todo el equipamiento tuvo que transportarse hasta la isla en ferry y, dado que el monumento permanecía abierto al público durante el día, el equipo técnico solo podía acceder a determinadas zonas en horarios muy concretos durante el montaje. Tras la instalación se realizó una actuación para invitados VIP y posteriormente dos jornadas de rodaje.

Las 12 iBOLT se distribuyeron en dos filas de seis unidades a ambos lados de la Estatua, sobre el nivel intermedio de la base. Su función principal fue crear intensos haces verticales que enmarcaban y definían visualmente el monumento. Las 30 MegaPointe se instalaron tanto en el nivel superior de la base, el más próximo a la Estatua, como en el inferior, el más alejado. La combinación de ambas posiciones —alternadas con otras fuentes de luz— proporcionó una excelente profundidad visual tanto para los efectos como para las cámaras. Ian destaca además la "sinergia natural" entre la arquitectura histórica y la producción contemporánea, un aspecto que contribuyó a reforzar la magia del espectáculo. Las cuatro fiables iSpiiderX actuaron como iluminación principal de Michael Canitrot desde las esquinas de su cabina de DJ, situada frente a la Estatua sobre la plataforma más elevada. Todas las luminarias se instalaron estratégicamente para proyectar efectos e iluminación directamente sobre la Estatua y su entorno, complementando el complejo trabajo de mapping láser.
El principal reto creativo consistió en trabajar con la imponente presencia y dimensiones de la Estatua de la Libertad, un monumento que domina completamente el espacio. Era necesario tratarlo con el máximo respeto, al tiempo que se transformaba en una impactante obra efímera de arte contemporáneo.
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La excelente coordinación, planificación e innovación demostradas por los equipos de producción —incluidos los responsables de filmación y retransmisión—, junto con la energía del proyecto y el carácter histórico de la ocasión, hicieron de Liberty Lights un acontecimiento extraordinario. La realización cinematográfica del espectáculo fue coordinada por OS Studios y dirigida por Remco Evers.
Robe lleva tiempo apoyando los proyectos artísticos de Michael Canitrot, cuyas luminarias ya han formado parte de otros espectáculos Monumental, como los celebrados en Mont-Saint-Michel o la Torre Eiffel. Asimismo, la marca estuvo presente en la primera edición del proyecto, realizada en el emblemático Phare des Baleines, en la isla de Ré, frente a la costa oeste francesa, cerca de La Rochelle. Aquel primer espectáculo digital nació durante la pandemia con el objetivo de acercar la música, el arte visual y las personas a través de una experiencia compartida.
Fotografías: Geoffrey Hubbel (espectáculo) y Peter Moore (montaje).

