Maranatha Community Church ha inaugurado en Kempton Park, al noreste de Johannesburgo, un complejo para 5.500 personas con el primer sistema L-ISA permanente de L-Acoustics en África. Lo ha suministrado e instalado DWR Distribution, íntegramente con altavoces de la serie A.
El nuevo auditorio duplica la capacidad de la anterior sede de la iglesia, que contaba con 3.000 asientos, e incorpora un balcón. El consultor del proyecto, Robert Grobler, diseñador de iluminación sudafricano y miembro de la congregación desde 2007, dirigió la instalación junto con DWR, distribuidor certificado de L-Acoustics en Sudáfrica y colaborador técnico habitual de la iglesia.
Cuando comenzó el proyecto, todavía no se habían establecido unos requisitos concretos. Querían un sistema con suficiente potencia. Aquí la gente se reúne para celebrar el culto y el nivel sonoro puede llegar a ser muy elevado. Al principio, L-ISA ni siquiera se contemplaba como opción. Simplemente buscábamos una solución capaz de ofrecer una cobertura adecuada en todo el recinto, explica Grobler.
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Primero, la simulación; después, una demostración en directo
Durante casi dos años, DWR presentó tres o cuatro propuestas de sonido e iluminación, incluidas soluciones estéreo más sencillas, todas ellas modeladas mediante Soundvision. "Modelamos L-ISA en el recinto antes de presentar el concepto a la iglesia", explica Richard Smith, de DWR.
La decisión definitiva llegó después de que los pastores escucharan L-ISA durante un concierto de Jonathan Roxmouth en Montecasino. "Una vez que lo escucharon por sí mismos, ya no hubo vuelta atrás", afirma Smith.
"Con un sistema estéreo recibes una especie de muro de sonido bastante uniforme", explica el pastor Mark Bradshaw, responsable de música y formación de la iglesia. "Con L-ISA, si la batería está a la izquierda, el sonido procede de la izquierda. Lo que ves es lo que escuchas, y esa separación hace que todo resulte más claro y agradable al oído".
Sonido inmersivo con un presupuesto equivalente al de un sistema estéreo
Como L-ISA distribuye los instrumentos y las voces individualmente entre diferentes arrays, en lugar de enviar todos los canales a una única pareja de altavoces izquierda-derecha, cada array necesita realizar un esfuerzo menor.
En lugar de necesitar un gran sistema de la serie K, puedes utilizar A15. Al final, la inversión de Maranatha resultó comparable a la de un sistema convencional, pero con unas prestaciones muy superiores, explica Smith.
Bradshaw lo resume de forma sencilla: "Pensaba que estaría fuera de nuestro presupuesto, pero no fue así".
El sistema
El sistema L-ISA Scene está compuesto por cinco arrays A15i, cada uno con seis unidades A15i Focus, y se amplía mediante una configuración Extension formada por otros dos arrays de seis A15i Focus cada uno. Ocho subgraves KS28 están suspendidos en una configuración cardioide central sobre el escenario. Para cubrir las zonas situadas fuera del área inmersiva, se han instalado dos arrays A15i de cobertura exterior (out-fill), cada uno compuesto por dos A15i Focus y un A15i Wide, además de dos A10i Focus como sistemas de retardo (delay) y diez altavoces 5XT para la cobertura frontal (front-fill). Por su parte, 20 unidades X6i, configuradas como sistemas de refuerzo espacial L-ISA (Spatial fills), permiten que los espectadores situados bajo el balcón disfruten de la misma imagen sonora inmersiva que los asistentes de la zona principal.
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La amplificación corre a cargo de dos LA12X, seis LA7.16i y un LA4X. "Gracias al uso de los nuevos LA7.16i, conseguimos alimentar cada altavoz con su propio canal de amplificación", explica Smith. "Esto nos proporciona una enorme flexibilidad y capacidad de procesamiento".
El ingeniero de aplicaciones de L-Acoustics, Adriaan van der Walt, diseñó el sistema junto con Smith aproximadamente un año antes de la inauguración y regresó posteriormente para realizar su calibración. Jaco Beukes y Kyle Freemantle, de DWR, también formaron parte del equipo de instalación. "La verdadera complejidad reside en el controlador L-ISA, donde el enrutamiento de las señales y los ángulos de posicionamiento deben ser exactos", señala Freemantle.

Para el equipo musical de la iglesia, la diferencia se percibió de inmediato.
Contamos con un gran equipo de músicos y cantantes, y todos quieren que su interpretación se escuche con claridad. Al fin y al cabo, esa es una de las razones por las que se dedican a la música. Ahora, gracias al sistema, cada instrumento y cada voz tienen su propio espacio sonoro, lo que permite distinguirlos y escucharlos con mayor claridad, afirma Bradshaw.
Para Van der Walt, esto es solo el principio: "L-ISA es algo nuevo para ellos, pero una vez que reciban la formación necesaria, descubrirán formas de utilizar el sistema que ninguno de nosotros ha imaginado todavía".






