airbanner

Meyer Sound sostiene el diseño sonoro de Bobby Aitken para el musical de éxito «Pride»

Bobby Aitken ha construido el sonido de «Pride» sobre sistemas Meyer Sound en el Sherman Theatre de Cardiff y el Dorfman del National Theatre. Ahora que el musical llega al Bridge Theatre de Londres, rehace el diseño, por primera vez con line arrays LEOPARD.

Basado en la película de 2014, «Pride» cuenta la historia real de Lesbians and Gays Support the Miners, un grupo de activistas londinenses que recaudó dinero para un pueblo minero del sur de Gales durante la huelga minera de 1984-85. La música original de Christopher Nightingale, Josh Cohen y DJ Walde va del pop y el rock a las canciones de protesta.

«El espectáculo tiene bastante música coral galesa, porque en Gales les encanta el canto coral, pero también mucha música disco de los años 80 cuando estamos en Londres, así que el sistema de sonido es todo un reto: hay que conseguir que la disco suene grande y potente, y que las piezas corales más tradicionales suenen amplias e inmersivas», explica Aitken, con una carrera que abarca el West End, Broadway y grandes recintos, de «Mamma Mia!» y «Standing at the Sky’s Edge» a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Una sala más ancha pide line arrays

En Cardiff y en el Dorfman, la producción se apoyó en altavoces de fuente puntual Meyer Sound ULTRA-X80. En el Bridge, el patio de butacas es más ancho y necesita más dispersión, así que Aitken ha recurrido a line arrays por primera vez en la vida del espectáculo.

Dos line arrays de diez LEOPARD, a izquierda y derecha de la sala, llevan la música, y un array central volado de siete LEOPARD se ocupa de las voces. «Seguro que acabaremos colando algo de voz en el izquierda-derecha, pero intentamos mantener las voces separadas del resto», dice Aitken.

Altavoces de fuente puntual ULTRA-X42, ULTRA-X40 y ULTRA-X20 hacen de refuerzos y delays, y UPJunior y UP-4XP sirven como surround principal. Cuatro elementos de control de graves 2100-LFC vuelan con el array central y un 900-LFC refuerza cada array lateral. Cinco plataformas de red Galileo GALAXY gestionan el sistema.

«Aquí la distancia máxima de tiro es de menos de 20 metros, lo cual es una delicia», dice. «Con un line array el sonido es distinto. No es ni de lejos tan directo ni tan rockero. Es algo a lo que tenemos que acostumbrarnos».

Altavoces compactos para teatros con poco espacio

«Uno de los mayores retos del sonido en teatro es que no se trata solo del sonido; muchas veces la geometría de estas salas hace muy difícil meter los sistemas de altavoces», explica Aitken, que lleva 30 años trabajando con sistemas Meyer Sound. «Así que se trata de encontrar altavoces con un formato que quepa en cualquier rincón».

En escena, la acción pasa de exteriores —de los piquetes a la marcha del Orgullo— a interiores, y el sistema surround, presente en el diseño de las tres salas, marca la diferencia.

«En las escenas de exterior no podemos hacer mucho con la acústica de la sala», dice Aitken. «Pero en las de interior usamos varios plugins de ambiente Atmos y tenemos mucho surround en el patio de butacas. Metemos tonos de sala y primeras reflexiones, que hacen que suenen como salones de reuniones y otros espacios».

Banda en directo y playback

Además de un reparto de 25 actores, una banda de siete músicas toca en el escenario y en un balcón al fondo. «Usamos unos 36 micrófonos inalámbricos», dice Aitken. «Alternamos mucho entre micros de diadema y de mano».

«Hay canciones y cánticos de protesta, e intentamos que suenen a exterior», cuenta. «Reproducimos pistas grabadas con 30 personas al aire libre».

El playback también completa la partitura, incluidas líneas de sintetizador de los años 80 que necesitarían más teclados de los que caben en el escenario. «Creo que la clave está siempre en usar esos recursos con criterio», dice Aitken. «Sobre todo en un espectáculo como este, es importante creerse las interpretaciones».

El equipo

«Encontrar los altavoces adecuados es importante, igual que encontrar el control y los micrófonos adecuados», dice. «Lo más importante, sin ninguna duda, es encontrar a la gente adecuada con la que trabajar». En «Pride», ese equipo lo forman el diseñador de sonido asociado Jonas Roebuck, el técnico de sonido de producción Matt Berry, el operador de sonido Merlin O’Brien y la responsable de micrófonos inalámbricos Laura Gingell, con mezclas musicales de Nick Gilpin.

«Creo que estas cajas pequeñas, como los UP-4slim, los ULTRA-X20 y los ULTRA-X40, suenan genial», dice Aitken. «El espectáculo es a la vez bonito e impactante», añade. «Es un viaje emocional muy potente».

Fotos: © Manuel Harlan

Sigue a Meyer Sound

LinkedInLinkedInInstagramInstagram

* Tu comentario en la Revista ISP Audio & Light * Comparte el articulo en las redes

Te puede interesar

¿Todavía no tienes una cuenta? ¡Regístrate ahora!

Acceder a tu cuenta