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Las consolas DiGiCo mezclan el audio del Vaticano en un evento masivo ante más de un cuarto de millón de espectadores

El 13 de septiembre, la Ciudad del Vaticano en Roma acogió Grace for the World, el primer concierto musical celebrado en la Plaza de San Pedro, que reunió a más de un cuarto de millón de personas en la histórica explanada.

El evento, acompañado por un espectacular show de drones sobre la Capilla Sixtina, marcó el cierre del World Meeting on Human Fraternity 2025, una cumbre de dos días que reunió a personas de todo el mundo para reflexionar sobre la humanidad en una era definida por los desafíos sociales y ambientales, así como por el rápido progreso tecnológico.

Transmitido en vivo por Disney+, Hulu y ABC, millones de espectadores disfrutaron de los inspiradores mensajes musicales de un elenco estelar encabezado por los codirectores Andrea Bocelli y Pharrell Williams, junto a John Legend, Jennifer Hudson, Jelly Roll, Karol G, entre otros.

 

Y para garantizar que la música sonara con total nitidez, se utilizaron dos consolas DiGiCo Quantum852, una en el FOH y otra en monitores, proporcionadas por la oficina de Clair Global en Berlín, Alemania.

 

DiGiCo Grace 2 HI

“Esto fue más que un concierto; fue un verdadero acontecimiento. La transmisión lo situó al nivel de un espectáculo de premios de clase mundial”, comenta Jeremy Peters, de la filial Sound Image de Clair Global en Escondido, California, quien se desempeñó como codiseñador de audio junto con el supervisor de audio Michael Abbott. “Literalmente, fue como una gala de los Grammy… ¡pero en la Plaza de San Pedro, como si fuera Las Vegas! Fue un gran trabajo en equipo para lograrlo en tan poco tiempo, pero todo salió bien”.

Peters, encargado de la mezcla de monitores para los artistas —rol que desempeña desde hace años en las giras de Pharrell Williams—, señala que al principio el proyecto parecía algo rutinario

 

Al principio pensé: es un show normal de Pharrell con algunos invitados; armamos un paquete de audio con algunos micrófonos y sistemas in-ear extra y listo. Pero no fue así en absoluto, recuerda entre risas.

 

Por eso, Peters eligió la DiGiCo Quantum852, una consola que tanto él como el ingeniero de sala Kyle Hamilton utilizan fielmente desde su lanzamiento. “La he usado con Doja Cat en Coachella, con Usher y con Stevie Wonder; es mi consola de confianza”, afirma. Le gusta su sensación analógica y la cantidad de información accesible al instante. “Para un ingeniero de monitores en un show como este, eso es vital”, explica, destacando que casi alcanzó el máximo de entradas posibles.

El montaje incluyó IEMs, monitores d&b y L-Acoustics, subwoofers Butt-Kicker y cobertura para un coro de 350 voces. “Tuve más de 90 envíos auxiliares, cientos de canales, seis SD-Racks y una interfaz Orange Box para el playback digital. Kyle y yo compartimos racks, así que utilizamos varios matrices Prodigy MX para enrutar las señales desde el escenario hacia el camión mediante MADI”, detalla.

DiGiCo Grace 3 HI

Aunque admira el procesamiento Quantum Mustard, Peters afirma que lo que marcó la diferencia fue la flexibilidad de la consola.

 

Este espectáculo tuvo más canales de entrada y salida que cualquiera en el que haya trabajado. En un evento de esta magnitud normalmente habría varios ingenieros: dos de monitores, dos de sala y uno dedicado al diálogo. Pero en este caso, solo había un ingeniero de sala y todo lo demás pasaba por mí en el escenario. No existe otra consola con la que preferiría trabajar en una situación así. La flexibilidad y la superficie de la Quantum852 son incomparables, explica.

 

Por su parte, Kyle Hamilton, ingeniero de sala de Grace for the World, también es fan del procesamiento Mustard, especialmente de su puerta de ruido, compresor y ecualizador. Pero su principal desafío fue gestionar casi 300 entradas de los múltiples artistas sobre el escenario. “Solo entre la orquesta de 90 músicos y el coro, el recuento total de entradas rondaba las 500”, recuerda. “Había un océano de gente en el escenario, además de la banda principal”.

 

La Quantum852 le brindó la potencia necesaria para controlar los instrumentos microfoneados individualmente, sobre todo para gestionar el impacto de la percusión en un entorno tan reverberante.

 

“Todo dependía de una buena gestión”, comenta. “La Quantum852 respondió al cien por cien. Sus múltiples capas de trabajo y su flexibilidad de ruteo nos permitieron controlar esa enorme infraestructura. El flujo de trabajo hizo posible realizar varias tareas al mismo tiempo, ya que todos necesitaban algo diferente —y, muchas veces, simultáneamente—. Esa flexibilidad fue clave; ninguna otra consola habría podido manejar algo así”.

Una de las pocas cosas que Hamilton no necesitó fue la reverb incorporada de la consola. “Estábamos en la Plaza de San Pedro, amigo”, comenta entre risas. “Con todo ese mármol y cristal, teníamos una reverberación natural por la que pagarías miles de dólares en un estudio. Se podría decir que fue… celestial”.

 

Imágenes:

  • DiGiCo_Grace_1 – El ingeniero de sala Kyle Hamilton mezclando el evento en una consola DiGiCo Quantum852, con el espectáculo de drones sobre la Capilla Sixtina de fondo.
  • DiGiCo_Grace_2 – Jeremy Peters al mando de la consola Quantum852 en el área de monitores del gran evento.
  • DiGiCo_Grace_3 – Grace for the World fue el primer concierto musical celebrado en la Plaza de San Pedro.

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