Con motivo del cierre del año de Bradford como Ciudad de la Cultura del Reino Unido en 2025, tube uk se encargó de proporcionar el sonido del espectáculo de clausura Brighter Still, celebrado en Myrtle Park (Bingley).
Más de 10.000 asistentes y miles de espectadores que siguieron el evento en línea pudieron disfrutar de una experiencia sonora de alta calidad en esta cita tan especial.
Con sede en Manchester, tube uk colaboró con el diseñador de sonido Pete Malkin y con Bradford Culture Company, la organización benéfica encargada de llevar a cabo este año histórico para el distrito.
Brighter Still fue un espectáculo multimedia que combinó grandes coros comunitarios, actuaciones de cantantes solistas, música pregrabada, danza y efectos especiales. Fue creado y dirigido por Dan Canham y Emily Lim, con un elenco comunitario de más de 200 personas y nueve intérpretes profesionales. El proyecto fue encargado por la directora creativa de Bradford 2025, Shanaz Gulzar.

El proyecto contó con un sistema de sonido d&b diseñado para un montaje en formato circular. Incluía casi 50 canales de radiofrecuencia con micrófonos personales, de diadema y de mano, además de una extensa red de fibra óptica y un sistema de comunicación Green-GO con cobertura de hasta 120 metros.
El diseño del sistema y la gestión del proyecto estuvieron a cargo de Melvyn Coote, y se implementó en el recinto junto al director de producción de Bradford 2025, Ben Pugh, y la responsable de producción Hannah Blamire. Melvyn y su equipo de cinco técnicos de sonido afrontaron condiciones meteorológicas extremas —lluvia torrencial, fuertes vientos, barro denso y temperaturas bajo cero— para garantizar que los espectáculos, presentados durante dos noches, sonaran impecables mientras el año cultural de Bradford llegaba a su fin.
Una serie de momentos impactantes de Brighter Still reflejaron “todas las esperanzas y posibilidades de lo que aún está por venir cuando nos unimos como seres humanos en una explosión de alegría y energía positiva para la ciudad”, afirmó Emily.
El espacio escénico era un área de 60 x 60 metros con un escenario circular en el centro y cuatro pasarelas que salían de él en ángulos de 90 grados, cada una terminando en una pequeña plataforma circular. La acción se desarrollaba en estos puntos, con 5.000 espectadores por función situados en los cuatro cuadrantes entre las pasarelas, rodeando el espacio, un diseño que garantizaba que todos estuvieran cerca e implicados en la acción.

Era un entorno complejo para diseñar el sonido, que requería ingenio y soluciones fuera de lo convencional, un reto que Melvyn afrontó basándose en la amplia experiencia de tube uk en eventos al aire libre y producciones especiales. Se instaló un sistema de arrays izquierdo y derecho de la serie V de d&b con refuerzos frontales Y7P y un subgrave KSL-SUB para cubrir cada uno de los cuatro cuadrantes.
Cada una de las cuatro plataformas disponía de un sistema propio para reforzar las voces, formado por seis altavoces d&b E8 instalados en postes de 6 metros de altura, manteniendo coherencia visual y sonora. Los sistemas principales actuaban como retardos para apoyar el sonido entre plataformas separadas hasta 60 metros, mientras que los E8 orientados hacia el exterior ayudaban a mantener una imagen sonora definida en cada zona.
El sonido emana desde el centro y los altavoces de las plataformas lo apoyan irradiándolo hacia fuera. Este diseño complejo y único es el resultado de múltiples estrategias desarrolladas durante varios años para ofrecer el sonido más rico y completo en este tipo de eventos, explicó Melvyn.
Para el control, tube utilizó una gran infraestructura de red, con el núcleo basado en switches NETGEAR M4250-26G4F-POE AV Line. Los arquitectos de red fueron Adam Taylor y Harry Park.
La mayor parte del sonido provenía de una fuente de reproducción compuesta por Warren ‘Flamin’ Beatz’ Morgan-Humphries y Benji Bower (también director musical), con diseño y programación de sonido de Pete Malkin. Todo se reprodujo mediante QLab en dos estaciones Mac Studio.

El archivo QLab incluía alrededor de 120 cues de audio para un espectáculo de 45 minutos, lo que hacía que el ritmo fuera intenso y frenético. Los Mac Studio reproducían vía Dante hacia una consola Yamaha DM7-EX, que enviaba las pistas a un motor DSP Yamaha DME7, utilizado como matriz de retardos multipunto para realizar todos los cálculos necesarios y lograr un sonido equilibrado y rico en la configuración.
El rack de amplificación y los receptores de radio se ubicaron bajo la pasarela oeste, desde donde la señal de fibra se distribuía a tres cajas de escenario Yamaha RIO3224 y tres puentes de red d&b DS10, alimentando a su vez 12 amplificadores d&b D80 y seis d&b D20.
El sistema de microfonía inalámbrica incluyó 42 micrófonos personales con petacas, combinando modelos Sennheiser SK6000 y SK5212, además de dos micrófonos de mano SKM5200, elegidos por su fiabilidad y calidad sonora. Cada micrófono personal se equipó con un micrófono de diadema DPA6066. En total, se alcanzaron hasta 46 canales de RF, incluyendo un par adicional de micrófonos de mano.
El sistema de comunicación Green-GO debía cubrir 10 puntos de entrada y salida de escenario, cada uno con un asistente de regiduría, lo que supuso un gran desafío de optimización. En total funcionaban 16 petacas inalámbricas y 8 cableadas.

El sistema operó en un rango de 120 metros utilizando seis nuevas antenas STRIDE de Green-GO, permitiendo que las petacas inalámbricas se desplazaran sin cortes para garantizar la cobertura necesaria. “Funcionó brillantemente”, señaló Melvyn.
Junto a Melvyn, Adam y Harry trabajó el operador de sonido FOH John Redfern, mezclando desde un espacio cerrado y gestionando los cues a gran velocidad, mientras Melvyn aportaba supervisión directa en el recinto. Matt Waltho fue el técnico de PA, y Stuart McPartland estuvo muy ocupado controlando casi 50 micrófonos inalámbricos, cuyo proceso de microfonía comenzaba al menos dos horas antes de cada función.
Este espectáculo presentó muchos retos poco habituales. El diseño del espacio, la magnitud del montaje, el número de micrófonos, la ubicación y las condiciones meteorológicas lo hicieron complejo. Aunque nuestra experiencia previa fue de gran ayuda, también nos permitió seguir aprendiendo y mejorando en todos los aspectos. Ha sido un placer colaborar con un equipo creativo y de producción excepcional, con la misma pasión por sacar adelante un gran show. Resultó muy inspirador formar parte de un proyecto que reflejaba la fuerza, la diversidad y el potencial del espíritu humano, explicó Melvyn.
Bradford 2025 UK City of Culture, una celebración de un año completo para la ciudad y el distrito, ha sentado las bases para una transformación a largo plazo mediante su programa cultural, acogiendo a más de 3 millones de personas, además de iniciativas formativas, educativas, desarrollo artístico e inversiones en infraestructuras.
Shanaz Gulzar concluyó: “Bradford 2025 ha creado una narrativa poderosa para nuestra ciudad y distrito. Estamos agradecidos a tube uk por su increíble esfuerzo y por formar parte del equipo ampliado, ayudando a que este año extraordinario sea un éxito. Tras haber trabajado también con tube uk en nuestro evento inaugural, Melvyn y su equipo han contribuido a compartir la rica vida cultural de Bradford con el mundo”.

Fotos: James Glossop, Pete Malkin y cortesía del equipo de tube uk



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