Tras un año de parón, el Festival de Eurovisión volvió en mayo de este año con más fuerza que nunca, y con una impresionante producción que no dejó a nadie indiferente.
El certamen, que tuvo lugar en el Ahoy de Rotterdam, fue organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER) y las emisoras locales Nederlandse Publieke Omroep (NPO), Nederlandse Omroep Stichting (NOS) y AVROTROS. Ampco Flashlight se encargó de proporcionar todo el equipamiento y asesoramiento técnico, y Purple Group brindó, por su parte, una configuración completa de altavoces L-Acoustics como parte de los requisitos audiovisuales generales. Erwin Rintjema de Sightline Productions, dirigió el equipo del CES como jefe de producción.
Este evento no solo fue histórico a nivel internacional, ya que también fue el primer gran acontecimiento en los Países Bajos desde el comienzo de la pandemia. Toda la producción se llevó a cabo con extremo cuidado, y las restricciones acompañaron todo el proceso, incluyendo la realización de pruebas PCR para todos los miembros del equipo y los 3.500 asistentes de cada espectáculo. Jeroen ten Brinke fue el encargado de dirigir el sonido en directo durante el festival. Ten Brinke optó por un sistema de audio formado con equipos de las series K y X de L-Acoustics, siendo un total de 300 gabinetes de L-Acoustics los seleccionados e instalados. Por otra parte, Dennis van der Haagen, director comercial y operativo, se hizo cargo del ámbito técnico en nombre de Ampco Flashlight.


La sala verde se empleó para la realización de entrevistas y, en comparación a otras ediciones, siempre se situaba en zonas alejadas del escenario. Este año, la sala verde se situó en el centro de la pista, justo delante del escenario, y contaba hasta con sus propias gradas a su alrededor.
Acondicionar acústicamente esta sala fue todo un reto para el equipo de sonido, ¿cómo podían proporcionar a la vez una buena cobertura en la sala verde, sin que molestase e interfiriera demasiado todo el ruido del auditorio?
Ten Brinke propuso un diseño con una configuración de "ducha", es decir, con tres sistemas de cuelgue formados por seis K2 a cada lado, y colgados desde el sistema de rigging central e inclinados hacia abajo sobre la sala verde. Otros seis sistemas de diez K1 se colocaron delante de otro sistema colgado de tres subwoofers KS28 orientados hacia el exterior de la zona de la sala verde. De este modo cubrieron las gradas de los oyentes al completo. Por otra parte, dos cuelgues de doce Kara acompañados con dos subwoofers SB18, se desplegaron para el relleno lateral, y otro sistema central formado por Kara y SB18, además de pequeños sistemas de diez K1 colocados a la izquierda, se usaron para la cobertura del fondo del auditorio. Diez 5XT se encargaron del relleno del balcón principal, acompañados de dos sistemas de cinco Kara que se orientaron hacia el escenario y se emplearon como sistemas de monitorización. Toda la configuración fue alimentada por 84 amplificadores LA12X.
"Colocamos todos los sistemas con un extremo cuidado. Nuestros técnicos decidieron ir más allá para poder hacer realidad todas las ideas que Jeroen tenía en la cabeza. Todos los gabinetes se colgaron e inclinaron para que la cobertura sonora alcanzara todos los espacios. De este modo, todos los eventos pudieron celebrarse simultáneamente sin problemas. Los sistemas se colgaron muy alto, por motivos de grabación, pero los gabinetes de L-Acoustics son realmente manejables y todo fue de maravilla", confiesa Van der Haagen.
*Photo credits: Nathan Reinds, Ralph Larman



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