Tim Routledge fue uno de los primeros diseñadores de producción en usar las nuevas y versátiles Creos de GLP, una luminaria superpotente que formó parte de la amplia gama de luces que animaron el impactante diseño escenográfico de Florian Wieder en la edición de este año del Festival de Eurovisión (ESC) en Basilea.
A estos washlights se sumaron otras luminarias recién lanzadas por GLP, como 12 MAD MAXX CW, potentes proyectores fat beam, además de 200 barras impression X5 IP y más de 100 estrobos híbridos JDC1 distribuidos de forma aleatoria en el escenario.
Pero las grandes protagonistas fueron las Creos, gracias a sus 18 LEDs RGBL de 40W, zoom motorizado 1:12 y efectos de pixel clustering perfectamente integrados. Estas luminarias se llevaron los mayores elogios en el St Jakobshalle, un recinto con capacidad para 12.400 personas.
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Routledge buscaba una luminaria específica para colocar bajo la pantalla LED transparente. Contactó con Simon Barrett de GLP UK, quien le sugirió sin dudarlo las Creos.
Y resultaron ser exactamente lo que necesitaba. No me gusta que se vean los contornos de las luminarias frente a una pantalla, y en este caso se trataba de lograr una imagen lo más limpia posible, comentó el diseñador tras una demostración.
Añadió: “Aunque ya he usado muchas veces las X5 IP Bars, Creos fue la oportunidad perfecta para probar algo diferente”. La describió como “una barra X5 IP de tres alturas”, y destacó su elegancia, la variedad de opciones que ofrecía y el hecho de que funcionaron sin fallos: “Tener una paleta que me diera desde una cortina de luz fina hasta una gruesa, con movimiento, destellos y punto de luz, me permitió crear un look único para cada participante”.
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Las 75 luminarias Creos se colocaron en una línea perfecta y destacada bajo las pantallas. “Además, funcionaron a la perfección en cámara”, resumió. “Fueron estupendas y un verdadero sueño tenerlas”.
El enorme escenario de 2.000 m² presentaba una temática alpina, con montañas virtuales. “Las montañas eran una parte del concepto, pero lo que más nos impactó fue la estructura y la pantalla transparente”, reconoció Routledge.
Junto a estas montañas virtuales, las 12 MAD MAXX CW —seis a cada lado, colocados detrás— cumplieron un papel destacado. Con un haz de luz de 750 mm de diámetro increíblemente potente, Routledge explicó que estos proyectores fat beam fueron seleccionados con un propósito claro: proyectar haces de luz hacia el cielo cuando el sistema de iluminación se encontraba en su configuración base.
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La configuración general del show buscaba que estos grandes reflectores parecieran emerger desde detrás de las montañas, y eso nos dio justo lo que necesitábamos: llenar los planos abiertos y cruzados en nuestra escena base, y lo lograron con creces. Son brillantes, potentes y divertidos… un recurso espectacular, dijo.
Otras 200 barras impression X5 IP, organizadas en forma de matriz, se colocaron ocultas tras la pantalla para crear tres hero grid squares. Además de proyectar luz a través de la pantalla, su función principal era protagonizar el momento de activación visual conocido como Stage Ready: un potente fogonazo de luz atravesaba la pantalla justo cuando se mostraba la bandera de cada país.

Para completar el despliegue de GLP, más de 100 estrobos híbridos JDC1 añadieron destellos adicionales integrados en el diseño del set. Este equipamiento fue suministrado por el proveedor oficial del ESC, Neg Earth Lights.
El evento se convirtió en otro gran éxito para este veterano de la iluminación en Eurovisión. Como expresó el propio Tim Routledge: “Todo el mundo quedó deslumbrado con la producción.”









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