Es cierto que lo más grande no siempre es sinónimo de mejor, pero hay ocasiones en las que un montaje de gran escala puede transformar un escenario de manera sorprendente, sobre todo cuando está diseñado y controlado con el talento y la precisión que el diseñador Jimmy Yeret demostró en el New Jersey Performing Arts Center.
Trabajando para su cliente, Pivot Group, Jimmy de Dynamic Vision aprovechó un montaje monumental en el recinto para crear un escenario espectacular y cambiante en el concierto de HASC A Time For Music de 2025.
Gracias a la automatización con timecode, una impresionante estructura solar motorizada, grandes videowalls escalonados y un sólido sistema de iluminación —suministrado por 4Wall Entertainment y Eagle Productions— el escenario podía transformarse en múltiples configuraciones visuales. En total, el montaje incluyó 183 luminarias de CHAUVET Professional.
Las dimensiones de nuestro montaje en el escenario eran de 22 metros de ancho en la parte frontal y 10,7 metros en la parte trasera, con una profundidad de 9,8 metros. La estructura metálica del recinto llegaba a una altura de 30,5 metros, superando la longitud estándar de las cadenas de motor, que suele ser de unos 24 metros. Esta altura extra permitió instalar una parrilla principal, esencial para automatizar los motores y aportar flexibilidad al sistema de suspensión. Gracias a ello, los elementos móviles, incluidas las cerchas motorizadas, funcionaron de manera fluida, comentó Jimmy.

El tamaño y la profundidad de este montaje le permitieron a Jimmy aprovechar al máximo uno de los elementos más dinámicos de su espectáculo: una estructura solar motorizada compuesta por múltiples cerchas móviles independientes operadas mediante motores con timecode, que le permitían realizar ajustes de forma en tiempo real para transiciones visuales perfectas.
Este nivel de movimiento dinámico ayudaba a reforzar los temas principales del evento: el crecimiento y el amanecer, en una celebración de la música, la cultura y la resiliencia judía. Además, la forma del montaje —amplio en la parte frontal y más estrecho al fondo— permitió a Jimmy aportar una dimensión visual aún más impactante a las automatizaciones y a la profundidad del escenario.
“Crear imágenes profundas y variadas era esencial para nuestro objetivo”, dijo Jimmy. “La clave para lograrlo fue la interacción fluida de la iluminación con el vídeo y los efectos especiales. Desde los primeros conceptos de diseño, siempre hemos procurado mantener una relación estrecha entre los elementos de vídeo y de luz. Nuestra filosofía de diseño dicta que estos componentes no deben sentirse como entidades separadas, sino como un entorno cohesivo e inmersivo. Un elemento central del diseño fue garantizar que iluminación, vídeo y automatización funcionaran juntos como un sistema unificado”.
Al hablar sobre el papel de la iluminación, Jimmy explicó cómo las 31 COLORado PXL Curve 12 barras motorizadas de su montaje contribuyeron a la sinergia escénica:
COLORado PXL Curve Twelve se utilizó a cada lado para enmarcar el videowall LED. Las barras rompieron la forma cuadrada de las paredes y definieron su contorno, de modo que se integraran con la arquitectura general del escenario. La naturaleza curva y flexible de los PXL nos permitió crear patrones de haces únicos que se podían mezclar con el contenido de vídeo.

La flexibilidad de los 32 Maverick MK3 Profiles y las 61 Color STRIKE M permitió a Jimmy mantener una sensación de unidad visual mientras el espectáculo iba cambiando de una escena a otra. Por ejemplo, comenta que los gobos ajustables de los proyectores se combinaron con la estructura solar instalada en lo alto del escenario, logrando que cada canción tuviera una apariencia única. “Quedamos impresionados con el ‘punto radial’ que creamos con el gobo número 2 en la rueda 1”, comentó.
Al describir sus Color STRIKE M como “un auténtico cambio radical gracias a su potencia, su control detallado de píxeles y su capacidad de trabajar en modo de 97 canales”, Jimmy explicó que las utilizó no solo como focos de lavado y estrobos (junto con las 59 STRIKE 1), sino también para crear efectos visuales con control pixel a pixel en todo el escenario: “Sus efectos de píxeles funcionaron muy bien con el contenido de vídeo y la programación con timecode”, dijo acerca de estos estrobos-wash motorizados.
“Esta producción fue exigente debido a su automatización compleja, la suspensión de gran escala y la integración de múltiples elementos, todo sincronizado vía timecode”, explicó Jimmy. “Contamos con un gran equipo liderado por Yan Vainblat (presidente de Dynamic Vision), Vasily Burakov (Project Manager), Sahar Gavrielov (programador de iluminación y previsualización), Anthony Fiorillo (jefe electricista), Alex Giotis (responsable de rigging), y Moshe Baskin (jefe de vídeo y experto en VWX), quien ideó una solución ingeniosa para colgar el videowall escalonado”. La labor de Baskin en el rigging fue solo un ejemplo del ingenio de esta producción.
Para reducir la cantidad de cables DMX necesarios para controlar tantos universos, configuramos las luminarias con conexión de red para que funcionaran con sACN en lugar de DMX físico. Gracias a esto, pudimos enviar múltiples universos de datos a través de un solo cable de red y contar con un sistema de respaldo automático: si la señal principal fallaba, una señal secundaria, conectada directamente al último dispositivo de la cadena, tomaba el control de forma inmediata, explicó Jimmy.
Ingenio, planificación minuciosa y mucha creatividad… Con estas cualidades, cualquier montaje grande puede convertirse en algo aún más extraordinario.



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